exactamente tantos trabajadores disponibles como los que pueden ser empleados para producir precisamente los bienes que se demandan, los salarios se sitúan un poco por encima del mínimo. Hasta qué punto se elevan por encima del mínimo dependerá de las necesidades medias y del grado de civilización de los trabajadores. Si los trabajadores están acostumbrados a comer carne varias veces a la semana, los capitalistas deben resignarse a pagar salarios suficientes para hacer asequible este alimento, * no menos, porque los trabajadores no compiten entre sí y no tienen ocasión de conformarse con menos; * no más, porque los capitalistas, a falta de competencia entre ellos, no tienen ocasión de atraer a los obreros mediante
Este nivel de las necesidades medias y de la civilización media de los trabajadores se ha vuelto muy complicado debido a las complejidades de la industria inglesa, y es diferente para las distintas clases de trabajadores, como ya se ha señalado.
La mayoría de las ocupaciones industriales exigen una cierta destreza y regularidad, y para estas cualidades, que implican un determinado grado de civilización, la tasa de salarios debe ser tal que induzca al trabajador a adquirir dicha destreza y a someterse a dicha regularidad.
De ahí que los salarios medios de los trabajadores industriales sean más elevados que los de los meros porteadores, jornaleros, etc., más elevados especialmente que los de los trabajadores agrícolas, a lo cual contribuye en cierta medida el costo adicional de las necesidades de la vida en las ciudades.
En otras palabras, el trabajador es, de derecho y de hecho, el esclavo de la clase propietaria, tan efectivamente esclavo que se le vende como a una