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nydus/The Condition of the Working Class in EnglandPublic
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Competición

las calles, se puede ver a la multitud que vive de la buhonería y la venta ambulante. * Cordones para zapatos y corsés, tirantes, bramante, pasteles, naranjas, toda clase de pequeños artículos son ofrecidos por hombres, mujeres y niños; * y en otros momentos también, tales vendedores ambulantes se ven siempre de pie en las esquinas de las calles, o yendo de aquí para allá con pasteles y cerveza de jengibre o cerveza de ortiga. * Cerillas y cosas semejantes, lacre y mezclas patentadas para encender fuegos son otros recursos de tales vendedores. Otros, los llamados jobbers [changarines], van por las calles buscando pequeños trabajos. Muchos de estos logran conseguir un día de trabajo, muchos no

«A las puertas de todos los muelles de Londres», dice el reverendo W. Champney, predicador del East End, «cientos de pobres se presentan cada mañana de invierno antes del amanecer, con la esperanza de conseguir un día de trabajo. Aguardan la apertura de las puertas; y, cuando los más jóvenes, los más fuertes y los más conocidos han sido contratados, cientos, abatidos por la esperanza frustrada, regresan a sus miserables hogares».

Cuando esta gente no encuentra trabajo y no quiere rebelarse contra la sociedad, ¿qué les queda sino mendigar?

Y ciertamente nadie puede sorprenderse del gran ejército de mendigos, en su mayoría hombres robustos, con los que la policía libra una guerra perpetua.

Pero la mendicidad de estos hombres tiene un carácter peculiar.

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