Lo mismo al mismo
15, Whittington Terrace, Bayswater 20 de septiembre de 1928
Estimada Olive,
Deberías dar gracias al cielo, querida, por ser el tipo de persona para quien «un buen marido» es suficiente.
Pero claro, mamá nunca nos educó para ser intelectuales. Siempre vivimos con tanta tranquilidad en casa, y lo que nunca has tenido no se echa de menos, como suele decirse. No puedo decir que a mí me hubiera importado un trabajo de oficina, aunque tal vez me habría venido mejor para la salud haber tenido algo en que ocupar la mente.
Pero la verdad es que ahora me siento mucho mejor, y me voy librando de esa espantosa sensación de verme obligada a volver y comprobar si realmente he hecho las cosas cuando sé perfectamente que las he hecho. Ya sé que dices que todo el mundo se siente así a veces, ¡pero tú no sabes lo que es verse abocada a hacerlo!
La otra noche se me metió en la cabeza que me había dejado la carne sobre la mesa de la cocina, y aunque en realidad recordaba bastante bien haberla guardado en la despensa de la carne, no tuve más remedio que bajar sigilosamente en bata para asegurarme, de lo contrario no habría pegado el ojo en toda la noche. Aun así, esa ha sido la única recaída en unas dos semanas.
A decir verdad, hemos tenido bastantes emociones fuertes esta semana —nos vienen muy bien—, nos ocupan la mente, ya sabes. ¡¡Han llegado los inquilinos de arriba!! ¡Dos jóvenes: el artista y un poeta! Llegaron antes