Nota de Paul Harrison
Es una lástima que durante este periodo importante y crítico, desde finales de noviembre hasta finales de febrero, no contemos con la ayuda de la correspondencia de los Milsom. Parece que la señorita Milsom y la señora Farebrother tuvieron una nueva pelea durante las fiestas navideñas, a propósito del joven Ronnie Farebrother, mencionado en cartas anteriores, y que, como consecuencia, estuvieron un tiempo sin hablarse ni escribirse. Las cartas del señor Munting tampoco contienen ninguna referencia a los asuntos domésticos de mi padre durante el mes de febrero; sin duda, porque estaba ocupado con sus propios asuntos privados.
Durante la última semana de enero, el desgraciado joven Farebrother se pegó un tiro.
Este gratificante cumplimiento de sus profecías de catástrofe parece haber sumido a la señorita Milsom en un estado mental altamente histérico, lo que probablemente precipitó el colapso mental que le siguió. Su correspondencia con su hermana (que se reanudó entonces) resulta, por lo tanto, completamente inútil a efectos probatorios.
Solo podemos, pues, conjeturar sobre el desarrollo de la situación entre mi madrastra y Lathom durante febrero, el mes en que los deberes de mi padre lo alejan de casa durante catorce días, en relación con la instalación eléctrica en Middleshire. A la luz del extraordinario incidente que finalmente disolvió ambos hogares, no es difícil, sin embargo, formarse una opinión correcta.