Nota de Paul Harrison
Solo puedo encontrar una carta en las próximas semanas que tenga alguna importancia con respecto al asunto de esta investigación.
Mi padre y mi madrastra estuvieron en París desde el 15 de diciembre hasta el 7 de enero. Recibí algunas postales con relatos de los lugares visitados, pero no contenían nada de importancia y no las conservé.
Lathom se les unió hacia el 28 de diciembre y pasó el Jour de l’An en su compañía. Creo que la señora Harrison escribió varias cartas a la señorita Milsom desde París, pero estas no he podido conseguirlas; de hecho, se me informa que han sido destruidas.
Visité a la señorita Milsom (véase mi declaración n.º 49) y la interrogué con todo el tacto posible sobre el asunto, pero solo pude obtener de ella una diatriba incoherente, llena del mismo prejuicio demenciado que siempre ha manifestado contra mi padre, y, ante la ausencia de cualquier prueba directa (como la que habrían proporcionado las cartas originales), me veo en la obligación de ignorar sus comentarios.
En efecto, es obvio que nada de lo que diga la señorita Milsom posterior a abril de 1929 tiene valor probatorio alguno, y que todas sus declaraciones, sin excepción, deben recibirse con extrema precaución, salvo en la medida en que tienden a demostrar la influencia ejercida, consciente o inconscientemente, por ella sobre mi madrastra.
El señor Munting, que pasó las fiestas navideñas con su familia y en compañía de su prometida, y no regresó a la ciudad hasta el 15 de enero, me ha entregado la única carta que recibió de su amigo durante este período.