Agatha Milsom a Olive Farebrother
15, Whittington Terrace
22.11.28
Estimada Olive,
He recibido su carta sobre Ronnie. Sin duda cree que sabe lo que hace. No volveré a aludir al asunto.
Me siento demasiado disgustada para hablar de esas cosas ahora mismo. El señor Harrison se ha estado portando de forma abominable, arruinando todo el bien que su ausencia había logrado y creando su habitual atmósfera de desagrado.
El señor Lathom pintó un cuadro preciosísimo de la señora Harrison. Ambos trabajaron como esclavos en una galera para terminarlo a tiempo para el regreso de él (el de H., quiero decir). Digo ambos, porque posar es un trabajo agotador, como sabrías si alguna vez le hubieras posado a alguien para un retrato, y ella terminaba a veces tan acalambrada que apenas podía moverse. En cuanto al señor Lathom, parecía de lo más inspirado con él, y no paraba de pintar y pintar sin comer ni descansar, hasta que empecé a preocuparme bastante por él y tuve que subirle tazas de Bovril y Ovaltine calientes, por miedo a que excediera sus fuerzas. Es un joven extraordinariamente generoso, porque, aunque no debe andar muy holgado de dinero, pintó el retrato expresamente para regalárselo al señor Harrison, cuando estoy segura de que podría haberlo