Agatha Milsom a Olive Farebrother
15, Whittington Terrace, Bayswater
15.10.28
Querida Olive,
Siento mucho no haber escrito desde hace tanto tiempo, pero no me he sentido nada bien. Es muy difícil convivir en esta casa, y de verdad siento que, en mi actual estado de nervios, apenas estoy en condiciones de lidiar con mi trabajo aquí. He ido a ver al Dr. Trevor y le he expuesto toda la situación con gran detalle y cautela, y coincide en que ciertamente no debería estar expuesta a tanta tensión emocional. Por otra parte, sé que la pobre de la señora Harrison se aferra tanto a mí en busca de simpatía y apoyo que parece casi una maldad no aguantar si es que puedo lograrlo de algún modo. No tiene absolutamente a nadie más en quien confiar, y al menos siento que aquí le estoy siendo de verdadera utilidad a alguien. El Dr. Trevor dice que, con tal de que logre perder de vista mis propias dificultades al ayudarla con los suyos, me hará bien hacer el esfuerzo, siempre y cuando no permita que la atmósfera de la casa me altere los nervios. He comenzado un pequeño ejercicio según el método de Coué. Todas las mañanas me digo a mí misma: > “Estoy serena, fuerte, segura de mí