Sin embargo, Margaret desea ser bondadosa con la mujer y dice, con razón, que le costaría mucho encontrar otro puesto, así que tal vez sea mejor aguantarla un poco más y ver si la situación mejora. Sin duda, es de una lealtad y una devoción extremas hacia Margaret, y eso pesa más que muchísimos inconvenientes.
Bien, no debo preocuparte con estos pequeños asuntos domésticos. Espero que estés disfrutando de unas Navidades muy felices en tu exilio, y que nuestros pequeños obsequios hayan llegado sin novedad. A propósito, tu plum-pudding no fue, te lo puedo asegurar, un ejemplo de la genialidad culinaria de la señorita Milsom. Me encargué personalmente de ese asunto tan importante; de lo contrario, ¡podrías haber encontrado muchas cosas extrañas en él, como cuentas de vidrio o pinceles de estarcido! El calendario, sin embargo, fue obra exclusiva de la buena señora. Se pregunta todos los días, con regularidad, si te gustará y si tus colegas creerán que te lo ha pintado tu prometida. Lo hace con buena intención, la pobre mujer, así que, si aún no has expresado tu más sincero entusiasmo, por favor hazlo y asegúrale que la obra maestra ocupa un lugar de honor en tus paredes.
Con mucho amor,
Tu afectuoso papá