George Harrison para Paul Harrison
15, Whittington Terrace 20.11.28
Mi querido Muchacho,
Me alegró mucho recibir tu última carta —la fechada el 7 de octubre— y saber que todo marcha tan bien con vosotros y con el puente. Tomaste exactamente el camino que yo mismo te habría aconsejado en el asunto del hombre Matthews. En un caso así, la consideración está fuera de lugar. Tu deber para con la empresa (por no hablar de los miles de personas que utilizarán el puente) debe anteponerse a cualquier compasión hacia el hombre y sus circunstancias especiales. Hoy en día se muestra demasiada indulgencia ante los arrebatos de la llamada «personalidad», con consecuencias de lo más desastroso, y se habla demasiado de «no poder evitarlo». No dejaría que el asunto te atormentara lo más lo mínimo. Entiendo perfectamente que el hombre posee facultades brillantes y una personalidad atractiva, y que te dé pena perderlo, pero para un hombre así es fatalmente fácil imaginar que las reglas ordinarias de la moralidad no se le aplican, y consentirle tales ideas es malo para él y puede fácilmente resultar ruinoso para otras personas y para su trabajo. Apruebo totalmente tu decisión, y estoy seguro de que Sir Maurice también lo hará, si el asunto llega a su conocimiento.
Me siento muy beneficiado por mis pequeñas vacaciones y me alegra volver al trabajo. A mi regreso, encontré todo bien en casa.
Margaret estaba de muy buen humor debido a una pequeña sorpresa que ella y Lathom me habían preparado. Ha estadoposando para él para su retrato, y ha hecho un trabajo muy llamativo con él.