absoluto. De hecho, ayer arrastró al pastor para que le echara un vistazo. Perry, aunque pastor, no es ningún tonto. Puso cara seria, dijo que era un cuadro llamativo y añadió que el señor Lathom tenía un gran talento que debía destinarse a grandes usos. Lathom esbozó una sonrisa burlona y la señorita Milsom empezó a parlotear sobre la Academia y el retrato de la señora Harrison, ante lo cual Perry puso cara aún más seria. Supongo que piensa que a los idiotas se les debería proteger de sí mismos por caridad. Lathom está de lo más eufórico y trabaja como alguien inspirado. O si sic omnes, ¡refiriéndose a mí!
Jim cuenta que está trabajando a destajo y aplicándose de lo lindo. Eso espero. Estará en casa cuando termine el trimestre, así que conocerás al mimado de la familia. Confío en que serás capaz de soportarnos a todos. Nos está endilgando a un amigo suyo que terminó en Caius este año —un tipo llamado Leader—, uno de esos jóvenes infernalmente entusiastas que saltan por todas partes como cachorros de Airedale; despierta mis peores instintos, pero es totalmente inofensivo. Ahora está en Londres, en la Facultad de Medicina de St. Anthony, y supongo que un día de estos saldrá del paso en sus prácticas de hospital y lo soltarán como a un médico general bonachón: «El Dr. Leader es un hombre tan simpático y alegre; hace que te sientas mejor en cuanto entra en la habitación». Odio a la gente alegre. Aun así, él y Jimmy se entretendrán mutuamente, y nosotros tendremos la oportunidad de escapar un poco por nuestra cuenta.
¡Bendito seas, Bungie! Estoy contando los días para que nos encontremos.
Tu propio Jack