intenta comprender que no será lo que crees. No quiero que acabemos en una especie de lío espantoso.
Sé que dirás que lo entiendes, pero no es así. Tienes la idea —todas las mujeres la tienen— de que puedes adoptar el punto de vista de un hombre. No puedes; del mismo modo que yo no puedo adoptar el punto de vista de una mujer. No me digas, por el amor de Dios, que me anime y que todo irá bien. No seas dulce y comprensiva; sé brutal, si quieres; no me ofenderé por nada de lo que puedas decir, pero quiero que te des cuenta de en qué te estás metiendo.
Tuyo siempre, Jack
P.D. Esto es pura hipocresía. Estoy obligado a ofenderme, digas lo que digas, y tendremos una de esas discusiones dolorosas y acrimoniosas. Si no dices nada, también me ofenderé por eso. Pero por el amor de Dios, no me dejes, Bungie.