nuevo «ataque» a los judíos. Es indudablemente un hecho que cada guerra abre de nuevo los ojos del pueblo al poder que los financistas judíos internacionales ejercen en relación con la guerra, y parecería que tal hecho es digno de una explicación mejor que la de «prejuicio». Sin embargo, como muestra el artículo del Tribune, y como confirman todos los hechos, el interés no se limita al bando alemán; de hecho, ni siquiera es el más fuerte allí. Son «las diversas organizaciones de servicios secretos de las Entente» las que han estado más activas en el asunto.
El segundo párrafo distingue además entre el bolchevismo y el imperialismo judío:
"El bolchevismo apunta al derrocamiento de la sociedad existente y al establecimiento de una hermandad internacional de hombres que trabajan con sus manos como gobernantes del mundo. El segundo movimiento apunta al establecimiento de una nueva dominación racial del mundo. Hasta donde las indagaciones británicas, francesas y de nuestro propio departamento han podido rastrear, las mentes impulsoras del segundo plan son radicales judíos."
Otras declaraciones del artículo son:
"Within the ranks of communism is a group of this party, but it does not stop there. To its leaders, communism is only an incident."
(Esto recordará la declaración de lord Eustace Percy, citada la semana pasada del Canadian Jewish Chronicle: «No porque al judío le importe el lado positivo de la filosofía radical, no porque desee ser partícipe del nacionalismo gentil o de la democracia gentil, sino porque ningún sistema de gobierno gentil existente le resulta otra cosa que desagradable».)