repetidas tantas veces por loros inconscientes que, acudiendo en bandadas desde todas partes a este cebo, arruinaron con él la prosperidad del mundo y la verdadera libertad personal * * * Los gentiles, supuestamente astutos e intelectuales, no comprendieron el simbolismo de las palabras pronunciadas; no advirtieron su contradicción en el significado; no notaron que en la naturaleza no hay igualdad * * *"
La otra referencia al carácter definitivo del programa se encuentra en el Decimotercer Protocolo:
"Las cuestiones de política, sin embargo, no le están permitidas a nadie excepto a aquellos que han originado la política y la han dirigido durante muchos siglos."
¿Puede ser esto una referencia a un Sanedrín judío secreto, que se perpetúa a sí mismo dentro de cierta casta judía de generación en generación?
Nuevamente, debe decirse que los iniciadores y directores aquí mencionados no pueden ser en el presente ninguna casta gobernante, pues todo lo que el programa contempla se opone directamente a los intereses de tal casta. No puede referirse a ningún grupo aristocrático nacional, como los junkers de Alemania, ya que los métodos que se proponen son precisamente aquellos que dejarían sin poder a semejante grupo. No puede referirse a nadie más que a un pueblo que no tiene gobierno, que tiene todo que ganar y nada que perder, y que puede mantenerse intacto en medio de un mundo que se derrumba.
Sólo hay un grupo que responde a esa descripción.
Nuevamente, una lectura de los Protocolos deja en claro que el orador mismo no buscaba honores. Hay una ausencia total de ambición personal a lo largo de todo el documento. Todos los planes, propósitos y expectativas se funden en el futuro de Israel, futuro que, al parecer, solo