Pero aun con estas pistas aquí y allá, en su mayor parte ignoradas, nunca ha habido suficiente continuidad y colaboración entre aquellos que estaban despiertos como para seguir todas las pistas hasta su origen.
La principal explicación de la influencia que los Protocolos han tenido sobre muchos de los principales estadistas del mundo durante varias décadas es que explican de dónde provienen todas estas falsas influencias y cuál es su propósito. Ofrecen una pista para el laberinto moderno. Ya es hora de que el pueblo lo sepa.
Y, se juzgue o no que los Protocolos prueban algo respecto a los judíos, constituyen una educación sobre la forma en que las masas son movidas de aquí para allá como ovejas por influencias que no comprenden. Es casi seguro que una vez que los principios de los Protocolos sean ampliamente conocidos y comprendidos por el pueblo, la crítica que hoy hacen con razón de la mente gentil dejará de tener validez.
El propósito de futuros artículos de esta serie es estudiar estos documentos y responder a partir de su contenido a todas las cuestiones que puedan surgir al respecto.
Antes de que se emprenda esa obra, se debe responder a una pregunta: «¿Existe la probabilidad de que el programa de los Protocolos se lleve a cabo con éxito?».
El programa ya tiene éxito. En muchas de sus fases más importantes ya es una realidad. Pero esto no debe causar alarma, pues la principal arma que debe utilizarse contra dicho programa, tanto en sus partes completas como incompletas, es la publicidad clara.
Que el pueblo lo sepa.
Despertar al pueblo, alarmar al pueblo, apelar a las pasiones del pueblo es el método del plan esbozado en los Protocolos. El antídoto es simplemente iluminar al pueblo.