otro pueblo tiene la capacidad financiera para viajar en tales números. Pero los judíos sí. Fácilmente se verá que no son objetos de caridad. Han sido capaces de mantenerse a flote en una tormenta que ha arruinado a los demás pueblos. Lo saben y se regocijan en ello, como es natural. Y traerán aquí los mismos pensamientos hacia la mayoría que hanbergado en sus actuales tierras de domicilio. Podrán vitorear a América; tendrán sus propias opiniones sobre la mayoría del pueblo americano. Podrán figurar en las listas como rusos o polacos o lo que sea, pero serán judíos con plena conciencia judía, y se harán sentir.
Todo esto habrá de tener su efecto. Y no es prejuicio racial prepararse para ello, e invitar a los propios judíos estadounidenses a considerar el hecho y contribuir a la solución del problema que este plantea.
- Cada idea que ha gobernado Europa ha sufrido una transformación al ser transplantada a América. Así ocurrió con la idea de Libertad, la idea de Gobierno, la idea de Guerra. Así ocurrirá con la idea de antisemitismo. Todo el problema se centrará aquí y, si somos sabios y no lo rehuimos, encontrará su solución aquí.
Un escritor judío reciente ha dicho:
"El judaísmo hoy en día significa en gran medida el judaísmo americano . . . . . . . . . . todos los antiguos centros judíos fueron demolidos durante la guerra y se trasladaron a América."
El problema será nuestro, queramos o no.
¿Y qué rumbo tomará? Mucho depende de lo que pueda lograrse antes de que se vuelva muy fuerte. Puede decirse, sin embargo, que el primer