demanda tenga límites que no alcancen lo que se puede producir fácilmente. Y este sería el caso, si la producción estuviera eficientemente organizada, de las necesidades de la vida, incluyendo no solo las mercancías, sino también cosas tales como la educación. * Incluso si toda educación fuera gratuita hasta el nivel más elevado, los jóvenes, a menos que fueran radicalmente transformados por el régimen anarquista, no querrían más que una cierta cantidad de ella. * Y lo mismo se aplica a los alimentos sencillos, la ropa sencilla y el resto de las cosas que satisfacen nuestras
Creo que podemos concluir que no existe imposibilidad técnica en el plan anarquista de libre distribución.
¿Pero se realizaría el trabajo necesario si al individuo se le garantizara el nivel general de bienestar aunque no trabajara?
La mayoría de las personas responderá a esta pregunta sin vacilar con un no. Aquellos empleadores en particular que tienen el hábito de denigrar a sus empleados tildándolos de vagos y borrachos, estarán completamente seguros de que no se les podría sacar ningún trabajo a menos que sea bajo la amenaza de despido y la consiguiente inanición. Pero, ¿es esto tan seguro como la gente tiende a suponer a primera vista? Si el trabajo hubiera de seguir siendo lo que la mayor parte del trabajo es ahora, sin duda sería muy difícil inducir a la gente a emprenderlo, salvo por el miedo a la indigencia. Pero no hay razón para que el trabajo siga siendo la penosa rutina en condiciones horribles que es en su mayor parte hoy en día.43 Si hubiera que tentar a los hombres a trabajar en lugar de empujarlos a ello, el interés obvio de la comunidad sería hacer que el trabajo fuera