varios países tenía yernos como lugartenientes, a la manera de los hermanos de Napoleón, y en los diversos conflictos internos que surgieron, su voluntad por lo general prevalecía.
Lo más esencial de las doctrinas de Marx puede reducirse a tres:
- primero, lo que se llama la interpretación materialista de la historia;
- segundo, la ley de la concentración del capital; y,
- tercero, la guerra de clases.
- La interpretación materialista de la historia.— Marx sostiene que, en lo fundamental, todos los fenómenos de la sociedad humana tienen su origen en las condiciones materiales, y estas considera que se encarnan en los sistemas económicos. Las constituciones políticas, las leyes, las religiones, las filosofías—todo esto lo considera, en sus grandes líneas, como expresiones del régimen económico de la sociedad que les da origen. Sería injusto representarlo como sosteniendo que el motivo económico consciente es el único de importancia; más bien ocurre que la economía moldea el carácter y la opinión, y es por tanto la fuente primordial de mucho de lo que aparece en la conciencia sin tener conexión aparente con ella.
Él aplica su doctrina en particular a dos revoluciones, una en el pasado, la otra en el futuro.
- La revolución en el pasado es la de la burguesía contra el feudalismo, que halla su expresión, según él, particularmente en la Revolución francesa.
- La del futuro es la revolución de los asalariados, o proletariado, contra la burguesía, que debe establecer la Mancomunidad Socialista.