reprodujeron todavía sus helechos, sus espigas florales, su acacia, su olmo, su roble, su pino, su abeto y su picea.
La catedral gótica es una eclosión en piedra domeñada por la insaciable exigencia de armonía en el hombre. La montaña de granito florece en una flor eterna, con la ligereza y el acabado delicado, así como con las proporciones aéreas y la perspectiva de la belleza vegetal.
De igual manera, todos los hechos públicos deben ser individualizados; todos los hechos privados, generalizados.
Entonces, de inmediato, la Historia se vuelve fluida y verdadera, y la Biografía, profunda y sublime.
Así como el persa imitó en los esbeltos fustes y capiteles de su arquitectura el tallo y la flor del loto y de la palma, la corte persa en su época magnífica nunca abandonó el nomadismo de sus tribus bárbaras, sino que viajó desde Ecbatana, donde pasaba la primavera, hasta Susa en verano y a Babilonia para el invierno.
En la historia primitiva de Asia y África, el nomadismo y la