Mientras florezca, guardaré sábado o tiempo sagrado, y suspenderé mi melancolía, mi insensatez y mis bromas. La Naturaleza se complace con la presencia de este huésped. Hay muchos ojos que pueden detectar y honrar las virtudes prudentes y domésticas; hay muchos que pueden discernir al Genio en su estelar trayectoria, aunque la chusma sea incapaz; mas cuando ese amor que todo lo sufre, que de todo se abstiene, que a todo aspira, que se ha jurado a sí mismo ser un desdichado y además un necio en este mundo antes que manchar sus manos blancas con cualquier transigencia, entra en nuestras calles y casas—solo los puros y ambiciosos pueden reconocer su rostro, y el único cumplimiento que pueden rendirle es reconocerlo.
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Carácter
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