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Arte

ejecutar después el ideal. Así es vilipendiado el arte; el nombre transmite a la mente sus sentidos secundarios y malos; se erige en la imaginación como algo contrario a la naturaleza, y herido de muerte desde el principio. ¿No sería mejor empezar más arriba⁠—servir al ideal antes de comer y beber; servir al ideal al comer y al beber, al exhalar el aliento y en las funciones de la vida? La belleza debe volver a las artes útiles, y la distinción entre las bellas artes y las artes útiles debe olvidarse. Si la historia fuera contada verdaderamente, si la vida fuera noblemente vivida, ya no sería fácil ni posible distinguir la una de la otra. En la naturaleza, todo es útil, todo es hermoso. Es hermosa por lo tanto porque está viva, en movimiento, es reproductiva; es útil por lo tanto porque es simétrica y bella. La belleza no acudirá a la llamada de una legislatura, ni repetirá en Inglaterra o América su historia en Grecia. Vendrá, como siempre, sin ser anunciada, y brotará entre los pies de hombres valientes y sinceros. En vano buscamos que el genio reitere sus milagros en las artes antiguas; es su instinto hallar la belleza y la santidad en hechos nuevos y necesarios, en el campo y la banquina, en el taller y el molino. Partiendo de un corazón religioso, elevará a un uso divino el ferrocarril, la oficina de seguros, la sociedad anónima; nuestra ley, nuestras asambleas primarias, nuestro comercio, la batería galvánica, la botella de Leyden, el prisma y la retorta del químico; en los cuales buscamos ahora tan solo un uso económico. ¿No es el aspecto egoísta y aun cruel que pertenece a nuestras grandes obras mecánicas, a los molinos, los ferrocarriles y la maquinaria, el efecto de los impulsos mercenarios a los que obedecen estas obras? Cuando sus recados son nobles y adecuados, un barco de vapor que tiende un puente sobre el Atlántico entre la Vieja y la Nueva Inglaterra y llega a sus puertos con la puntualidad de un planeta, es un paso del hombre en armonía con la naturaleza. El barco en San Petersburgo, que navega a lo largo del Lena por magnetismo, necesita poco para hacerse sublime. Cuando la ciencia se aprende con amor, y sus poderes son manejados por el amor, parecerán los suplementos y las continuaciones de la creación material.

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