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nydus/Leaves of GrassPublic
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Table of Contents

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El alma,

Por siempre y para siempre⁠—más tiempo del que la tierra es morena y sólida⁠—más tiempo del que el agua fluye y refluye.

Haré los poemas de los materiales, porque creo que han de ser los poemas más espirituales,

Y haré los poemas de mi cuerpo y de la mortalidad,

Porque creo que así me proveeré de los poemas de mi alma y de la inmortalidad.

Haré un canto para estos Estados de que ningún Estado pueda bajo ninguna circunstancia estar sujeto a otro Estado,

Y haré un canto de que habrá cortesía de día y de noche entre todos los Estados, y entre cualesquiera dos de ellos,

Y haré un canto para los oídos del Presidente, lleno de armas de amenazantes puntas,

Y detrás de las armas innumerables rostros descontentos;

Y un canto hago de la Una formada de todas, La Una provista de colmillos y resplandeciente cuya cabeza está por encima de todas, Resuelta y guerrera Una que incluye y está por encima de todas, (Por muy alta que sea la cabeza de cualquier otro, esa cabeza está por encima de todas.)

Reconoceré las tierras contemporáneas, recorreré toda la geografía del globo y saludaré cortésmente a cada ciudad grande y pequeña,

¡Y los oficios!

Pondré en mis poemas que en ustedes radica el heroísmo por tierra y por mar, Y relataré todo heroísmo desde un punto de vista americano.

Cantaré el canto del compañerismo, mostraré lo que por sí solo ha de compactar finalmente estas cosas, creo que ellas van a fundar su propio ideal de amor varonil, señalándolo en mí, dejaré por tanto que broten en llamaradas los fuegos ardientes que amenazaban con consumirme, alzaré lo que demasiado tiempo ha mantenido oprimidos esos fuegos latentes, les daré completa libertad, escribiré el poema-evangelio de los camaradas y del amor,

¿Pues quién sino yo ha de comprender el amor con todas sus penas y alegrías? ¿Y quién sino yo ha de ser el poeta de los camaradas?

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