Camino en que entro y en torno al cual miro, creo que no eres todo lo que hay aquí, creo que mucho de lo invisible también está aquí.
Aquí la profunda lección de la recepción, ni preferencia ni negación,
- El negro de cabeza lanuda, el criminal, el enfermo, el analfabeto, no son negados;
- El nacimiento, la carrera tras el médico, el andar del mendigo, el tambaleo del borracho, el alegre grupo de mecánicos,
- El joven fugitivo, el carruaje del rico, el petimetre, la pareja que huye,
- El vendedor matutino, el coche fúnebre, la mudanza de muebles hacia el pueblo, el regreso desde el pueblo,
Ellos pasan, yo también paso, cualquier cosa pasa, a nadie se le puede prohibir,
No hay ninguno que no sea aceptado, no hay ninguno que no me sea querido.