Veo el sitio del antiguo imperio de Asiria, y el de Persia, y el de la India, veo la caída del Ganges sobre el alto borde de Saukara.
Veo el lugar de la idea de la Divinidad encarnada en avatares en formas humanas, veo los puntos de las sucesiones de sacerdotes sobre la tierra, oráculos, sacrificadores, brahmanes, sabeos, lamas, monjes, muftíes, exhortadores, veo por donde los druidas caminaban los bosques de Mona, veo el muérdago y la verbena, veo los templos de las muertes de los cuerpos de los Dioses, veo los viejos significantes.
Veo a Cristo comiendo el pan de su última cena en medio de jóvenes y ancianos,
Veo dónde el fuerte y divino joven Hércules trabajó fiel y largamente y luego murió,
Veo el lugar de la inocente vida rica y el infeliz sino del hermoso hijo nocturno, el de miembros llenos, Baco,
Veo a Kneph, floreciente, vestido de azul, con la corona de plumas en la cabeza,
Veo a Hermes, insospechado, muriendo, muy amado, diciéndole a la gente No lloréis por mí, Esta no es mi verdadera patria, he vivido desterrado de mi verdadera patria, ahora vuelvo allá, regreso a la esfera celestial a la que cada uno va a su vez.