Conmigo con firme abrazo, mas date prisa, date prisa.
Por tu vida, adhérete a mí (quizás tengan que persuadirme muchas veces antes de consentir en entregarme realmente a ti, ¿pero qué importa? ¿Acaso no hay que persuadir a la Naturaleza muchas veces?).
No delicado dolce affettuoso soy, barbudo, tostado por el sol, de nuca gris, intimidante, he llegado, para ser disputado a brazo partido a mi paso por los sólidos premios del universo, pues tales ofrezco a quien pueda perseverar para ganarlos.