Llévalas, América, mis hojas, llévalas al Sur y llévalas al Norte,
Dales bienvenida en todas partes, pues son tu propia progenie,
Rodéalas de Este a Oeste, pues ellas habrían de rodearte,
Y ustedes, los precedentes, conéctense amorosamente con ellas, pues ellas se conectan amorosamente con ustedes.
Repasé los viejos tiempos, me senté a estudiar a los pies de los grandes maestros,
Ahora, si soy digno, ¡oh, que los grandes maestros regresen y me estudien a mí!
En nombre de estos Estados, ¿despreciaré lo antiguo? Pues estos son los hijos de lo antiguo para justificarlo.