(Esto, esto y estos, América, serán vuestras pirámides y obeliscos, Vuestro Faro de Alejandría, vuestros jardines de Babilonia, Vuestro templo en Olimpia.)
El varón y la mujer muchos que no laboran, Habrán de enfrentarse aquí siempre a los muchos que laboran, Con preciosos beneficios para ambos, gloria para todos, Para ti América, y para ti Musa eterna.
¡Y aquí habitaréis, Matronas poderosas! En vuestro vasto Estado, más vasto que todos los antiguos, Resonando a través de largos, largos siglos venideros, Al son de cantos distintos, más orgullosos, con temas más fuertes, La vida práctica y pacífica, la vida del pueblo, el Pueblo mismo, Elevado, iluminado, bañado en paz: exultante, seguro en la paz.