La suma de toda reverencia conocida la compongo en ti quienquiera que seas,
- El Presidente está ahí en la Casa Blanca por ti, no eres tú quien está aquí por él,
- Los Secretarios actúan en sus oficinas por ti, no tú aquí por ellos,
- El Congreso se reúne cada duodécimo mes por ti,
Las leyes, los tribunales, la formación de Estados, las cartas de las ciudades, la ida y venida del comercio y del correo, son todos por ti.
Listos oidme, mis queridos eruditos,
- Doctrinas, políticas y civilización exurgen de vosotros,
- Escultura y monumentos y cualquier cosa inscrita en cualquier lugar son tasados en vosotros,
- La esencia de las historias y las estadísticas tan atrás como alcanzan los registros está en vosotros a esta hora, y mitos y cuentos por el estilo,
Si no estuvierais respirando y caminando aquí, ¿dónde estarían todos ellos? Los poemas más renombrados serían cenizas, las oraciones y las obras de teatro serían vacíos.
Toda arquitectura es lo que tú le haces cuando la miras,
(¿Pensaste que estaba en la piedra blanca o gris? ¿O en las líneas de los arcos y las cornisas?)
Toda la música es lo que despierta de ti cuando los instrumentos te lo recuerdan,
No son los violines ni las cornetas, no es el oboe ni los tambores batientes, ni la partitura del barítono que canta su dulce romanza, ni la del coro de hombres, ni la del coro de mujeres,
Está más cerca y más lejos que ellos.