¿Buscarás muy lejos? sin duda al fin regresarás, En las cosas que mejor conoces hallando lo mejor, o tan bueno como lo mejor, En la gente más cercana a ti hallando lo más dulce, lo más fuerte, lo más amoroso, La felicidad, el saber, no en otro lugar sino en este lugar, no para otra hora sino para esta hora, El hombre en el primero que ves o tocas, siempre en el amigo, el hermano, el más cercano vecino—la mujer en la madre, la hermana, la esposa, Los gustos populares y oficios tomando precedencia en los poemas o en cualquier parte, Ustedes, trabajadoras y trabajadores de estos Estados, teniendo vuestra propia vida divina y fuerte, Y todo lo demás cediendo el paso a hombres y mujeres como ustedes.
Cuando el salmo canta en lugar del cantor,
Cuando el libreto predica en lugar del predicador,
Cuando el púlpito desciende y camina en lugar del tallador que esculpió el atril de apoyo,
Cuando puedo tocar el cuerpo de los libros de noche o de día, y cuando ellos devuelven el toque a mi cuerpo,
Cuando un curso universitario convence como convence una mujer dormida y un niño,
Cuando el oro acuñado en la bóveda sonríe como la hija del vigilante nocturno,
Cuando las escrituras de propiedad holgazanean en las sillas de en frente y son mis amigables compañeros,
Tengo la intención de tenderles la mano, y hacer tanto caso de ellos como hago de los hombres y mujeres como ustedes.