¡Surgen las formas!
La forma medida, aserrada, cepillada, junta, teñida,
- La forma del ataúd para que el muerto repose en él dentro de su mortaja,
- La forma labrada en los postes, en los postes de la cama, en los postes de la cama de la novia,
- La forma de la artesa pequeña, la forma de las mecedores debajo, la forma de la cuna del nene,
- La forma de las tablas del suelo, las tablas del suelo para los pies de los bailarines,
- La forma de las tablas de la casa familiar, el hogar de los amigables padres e hijos,
- La forma del tejado de la casa del joven y la joven felices, el tejado sobre el bien casado joven y joven,
- El tejado sobre la cena cocinada con alegría por la casta esposa, y comida con alegría por el casto esposo, satisfecho tras la faena de su día.
¡Las formas surgen!
- La forma del sitio del prisionero en la sala de justicia, y de él o ella sentados en el sitio,
- La forma de la barra de licores apoyada por el joven bebedor de ron y el viejo bebedor de ron,
- La forma de las escaleras avergonzadas y airadas pisadas por furtivos pasos,
- La forma del sofá taimado, y la pareja adúltera e insalubre,
- La forma de la mesa de juego con sus diabólicas ganancias y pérdidas,
- La forma de la escalinata para el asesino convicto y sentenciado, el asesino de rostro demacrado y brazos atados,
- El alguacil cerca con sus ayudantes, la multitud silenciosa y de labios blancos, el balanceo de la cuerda.
¡Surgen las formas!
- Formas de puertas que dan muchas salidas y entradas,
- La puerta que cruza el amigo separado, sonrojado y con prisa,
- La puerta que admite buenas noticias y malas noticias,
- La puerta por donde el hijo salió de casa confiado y vanidoso,
- La puerta por la que volvió a entrar tras una larga y escandalosa ausencia, enfermo, arruinado, sin inocencia, sin recursos.