conocido como Jan Ottosen, o Juan el hijo de Otto; así como el hijo a su vez era Cornelio Jansenio, o el hijo de Juan. Jansenio era el menor de los dos amigos, habiendo nacido en 1585; pero parece haber ejercido una poderosa influencia sobre su compañero mayor.
El gran vínculo de su unión y su entusiasmo común era el estudio de San Agustín. Con el propósito de proseguir este estudio sin interrupciones, se retiraron a la costa, cerca de Bayona, y allí se establecieron en reclusión escolástica. Cautivados por el deseo de alcanzar la verdad teológica, veían que los escolásticos apelaban constantemente a San Agustín como su máxima autoridad, por lo que decidieron examinar esta autoridad por sí mismos y ascender así a lo que creían que era la fuente de su ciencia favorita.
Si hubiesen dado tan solo un paso más, se habrían acercado al protestantismo; y, de hecho, la acusación favorita que los jesuitas les hicieron más tarde fue que eran calvinistas disfrazados. Inconscientemente lo eran, a pesar de todas sus negativas. Los jesuitas carecían de escrúpulos, pero su perspicacia aquí, como en muchos otros casos, no falló. Las doctrinas acogidas con tanto fervor por Jansenio y Saint-Cyran eran las viejas doctrinas de la gracia que Calvino página 105y ellos tomaron por igual de San Agustín, el cual, a su vez, las halló en las Epístolas de San Pablo. 1
Y la controversia que sus desvelos estaban destinados a despertar una vez más en el seno de la Iglesia católica no era otra que la vieja disputa que, desde los tiempos de Agustín y Pelagio, ya la había agitado más de una vez.
Los compañeros continuaron sus estudios cerca de Bayona durante cinco años. Tan de cerca trabajaron, que se dice que Jansenio pasó días y noches en la misma silla, tomando solo breves intervalos de descanso.