suficiente», es exactamente de la misma tesitura:—
“Justo cuando había cerrado mi última carta —comienza diciendo el autor—, recibí la visita de nuestro viejo amigo M. N---, una circunstancia de lo más afortunada para la satisfacción de mi curiosidad. Pues está perfectamente informado sobre las cuestiones de actualidad y al tanto de todos los secretos de los jesuitas, a cuyas casas, incluidas las de sus principales dirigentes, es un visitante habitual”.