Torricelli se habían ocupado del tema. A Pascal, sin embargo, le corresponde la gloria de llevar con éxito a su conclusión la sugerencia de Torricelli y de verificar los resultados que este había indicado. Aquí, como en casi todos estos descubrimientos, se observa que distintas mentes han perseguido activamente las mismas líneas de pensamiento y observación o similares, y han surgido controversias sobre los méritos exactos de cada uno; pero el propio Pascal ha explicado con tanta franqueza5 cuánto debía a sus grandes predecesores italianos y hasta qué punto realizó experimentos originales propios, que tanto su relación con ellos como su obra personal resultan plenamente evidentes.
Los ingenieros dedicados a la construcción de fuentes para Cosmo de Médici en Florencia habían descubierto que no podían elevar el agua en una bomba ordinaria a más de treinta y dos pies por encima del depósito. El agua, al alcanzar esta altura, no subía más. Se recurrió a Galileo para que diera una solución al problema. 6 Imbuido de la antigua noción de que la naturaleza aborrece el vacío, y de que esta era, como se creía prevalentemente entonces, la explicación de que el agua siguiera la elevación del pistón en la bomba, el filósofo respondió en efecto que había límites para la acción de este principio, y que el aborrecimiento del vacío por parte de la naturaleza no seextendía más allá de los treinta y dos pies.
Huelga decir que él mismo no quedó satisfecho con tal respuesta y, en consecuencia, invitó a su discípulo, Torricelli, a investigar el asunto. Este último descubrió muy pronto que el peso del agua intervenía en el resultado. Hizo experimentos con un fluido más pesado —el mercurio— y comprobó que una columna de mercurio encerrada en un tubo de tres pies de longitud, herméticamente sellado en el extremo inferior y cerrado con el dedo en la parte superior, al ser introducida en una cubeta con el mismo líquido y retirar el dedo, quedaba a una altura de unas 28 pulgadas en la cubeta.