Su hermana cuenta que había hipotecado su parte de los beneficios del primer año para socorrer página 51a los pobres de Blois; 22 y una nota de su propia mano, añadida a la carta de su hermana, muestra con qué entusiasmo se embarcó en el asunto y celebró su éxito.
Resulta singular asociar el nombre de Pascal —y además durante los últimos y tristes meses de su vida— con un lugar común tan universal como el ómnibus.