Dentro de la casa, un crepúsculo gris y frío iba borrando la cálida opacidad marrón. Se abrió una puerta al llegar al descansillo del segundo piso y un joven alto, delgado, de rostro pálido, vestido con ropas oscuras y un chaleco claro, pasó fugazmente junto a ella y bajó las escaleras con ligereza. Miriam se llevó la impresión a su habitación, apresurándose y tropezando en las escaleras al subir. … Algo duro, metálico, como un muelle de alambre, frío e implacable. Perteneciente a una oscuridad fría y espantosa y sin saberlo; seguro. Había silbado al bajar, o cantado. ¿Lo había hecho? ¿Quizás era el extranjero que había cantado la noche anterior? Perfectamente y espantosamente horrible. … Toda la casa e incluso su propia habitación habían cambiado en un abrir y cerrar de ojos. Al entrar, había tenido cierta calidez, incluso en el frío crepúsculo. Ahora yacía abierta y desolada, con todas sus habitaciones desnudas y visibles, una casa de la que los «jóvenes caballeros extranjeros» oían hablar y a la que venían a vivir. Él era uno de los «jóvenes caballeros noruegos» que habían vivido en la pensión de la señora Reynolds en Woburn Place, y para él esta no era más que otra pensión. Tal vez la casa estuviera llena de huéspedes. … Se había acostumbrado a que los Bailey hubieran subido del sótano a la planta baja y había cogido la costumbre de cruzar el recibidor con paso enérgico y aire abstraído, ignorando la invariable aparición de una silueta espiando por la puerta entreabierta del comedor. Era extraño pensar ahora que la casa siempre había estado llena de inquilinos. ¿Qué clase de gente habría sido? No recordaba haberse cruzado nunca cara a cara con un inquilino, ni haber oído sonido alguno en las numerosas habitaciones de la planta baja. … Quizá se debiera en parte a salir muy temprano y regresar solo cuando la lechería A.B.C. cerraba, y a estar fuera o ausente tanto tiempo los fines de semana … pero también debía de haber estado ajena a todo. … La casa había sido suya; esperándola cuando la encontró; el camino tranquilo de casas grises,
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