⸺No,—creo que no he avanzado nada, replicó mi padre, respondiendo a una pregunta que Yorick se había tomado la libertad de hacerle,—no he avanzado nada en la Tristrapedia, sino lo que es tan claro como cualquier proposición en Euclides.—Alcánzame, Trim, ese libro del bufete:⸺muchas veces he tenido la intención, continuó mi padre, de leérselo tanto a usted, Yorick, como a mi hermano Toby, y creo que es un tanto antipático por mi parte no haberlo hecho hace ya tiempo:⸺¿leemos un capítulo corto o dos ahora,—y uno o dos capítulos más adelante, según se presente la ocasión; y así sucesivamente, hasta que lo terminemos todo? Mi tío Toby y Yorick hicieron la reverencia correspondiente; y el cabo, aunque no estaba incluido en el cumplimiento, se puso la mano sobre el pecho y dio su venia al mismo tiempo.⸺La compañía sonrió. Trim,—dijo mi padre, ha pagado el precio entero por quedarse hasta el final de la función.—No pareció gustarle la obra, replicó Yorick.—Fue una batalla de bufones, con la venia de vuestra reverencia, la del capitán Tripet y la de aquel otro oficial, dando tantas volteretas a medida que avanzaban;—los franceses avanzan saltando de vez en cuando de ese modo,—pero no tanto.
Mi tío Toby jamás sintió la conciencia de su existencia con más complacencia que la que las reflexiones del cabo y las suyas propias le hicieron experimentar en aquel momento;⸺encendió su pipa,⸺ Yorick arrimó su silla más a la mesa,— Trim despabiló la vela,—mi padre avivó el fuego,—cogió el libro,—tosió dos veces y empezó.