Vamos a entrar ahora en un nuevo escenario de acontecimientos.⸻
⸺Dejemos pues los calzones en manos del sastre, con mi padre de pie junto a él con su bastón, leyéndole mientras estaba sentado trabajando una lección sobre el latus clavus, y señalando la parte exacta de la cinturilla donde estaba decidido a que se lo cosiera.⸺
Dejemos a mi madre —(¡la más fiel de todos los Pococurantes de su sexo!)— descuidada al respecto, como en todo lo demás del mundo que le concernía;—es decir,—indiferente a si se hacía de un modo o de otro, con tal de que al menos se hiciera.⸺
Dejemos también a Slop con los plenos beneficios de todas mis deshonras.⸻
Dejemos que el pobre Le Fever se recupere y regrese a casa desde Marsella como pueda.⸺Y por último,—por ser lo más difícil de todo—
Dejemos, si es posible, a mi mismo :⸺Pero es imposible,—he de ir con vos hasta el fin de la obra.