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nydus/The Life and Opinions of Tristram Shandy, GentlemanPublic
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VIII

Continuación de la historia de Le Fever

Fue para eterna honra de mi tío Toby⁠—aunque lo cuento solo por mor de aquellos que, cuando se ven encajonados entre una ley natural y una ley positiva, no saben, por su vida, por dónde del mundo volverse⁠—El que a pesar de que mi tío Toby estaba entonces ardientemente ensofrascado en llevar a cabo el sitio de Dendermond, a la par con los aliados, que apretaban el suyo con tanta fuerza que apenas le dejaban tiempo para almorzar⁠—a pesar de todo ello, renunció a Dendermond, aunque ya había hecho un alojamiento sobre la escarpa;⁠—y concentró todos sus pensamientos en las cuitas privadas de la posada; y salvo que ordenó cerrojo a la puerta del jardín, con lo que podría decirse que había convertido el sitio de Dendermond en un bloqueo,⁠—dejó a Dendermond a su suerte⁠—para que la socorriera o no el rey de Francia, según tuviera a bien el rey de Francia; y solo pensó en cómo socorrer él mismo al pobre teniente y a su hijo.

⸺⁠Aquel ser bondadoso, que es amigo de los desamparados, te lo recompensará.

—Has dejado este asunto incompleto, dijo mi tío Toby al cabo, mientras lo acostaba, ⸺y te diré en qué, Trim . ⸺En primer lugar, cuando le ofreciste mis servicios a Le Fever , ⸺como la enfermedad y los viajes son costosos, y ya sabes que no era más que un pobre teniente, con un hijo que mantener además de a sí mismo con su paga, ⸺no le ofreciste también mi bolsa; porque, de haberla necesitado, bien sabes, Trim , le habría sido tan bienvenido como a mí mismo. ⸺Vuestra señoría sabe, dijo el cabo, que no tenía órdenes; ⸺Es verdad, terció mi tío Toby , ⸺hiciste muy bien, Trim , como soldado, ⸺pero ciertamente muy mal como hombre.

En segundo lugar, para lo cual, en verdad, tienes la misma excusa —continuó mi tío Toby—, cuando le ofreciste cuanto había en mi casa, —debiste ofrecerle mi casa también: —Un oficial compañero enfermo debe tener los mejores alojamientos, Trim, y si lo tuviéramos con nosotros, —podríamos cuidarlo y atenderlo: —Tú mismo eres un enfermero excelente, Trim, —y entre tus cuidados hacia él, los de la vieja, los de su muchacho y los míos juntos, podríamos restablecerlo de inmediato y ponerlo de nuevo en pie.

⸺⁠En quince días o tres semanas, añadió mi tío Toby , sonriendo,⁠⸺⁠podría marchar.⁠⸺⁠Nunca marchará; si le place a vuestra señoría, en este mundo, dijo el cabo:⁠⸺⁠¡Marchará!, dijo mi tío Toby , levantándose de la orilla de la cama con un zapato descalzo:⁠⸺⁠Si le place a vuestra señoría, dijo el cabo, no marchará sino a su tumba:⁠⸺⁠¡Marchará!, exclamó mi tío Toby , marchando con el pie que tenía el zapato puesto, aunque sin avanzar una sola pulgada,⁠—marchará a su regimiento.⁠⸺⁠No podrá resistirlo, dijo el cabo;⁠⸺⁠Será sostenido, dijo mi tío Toby ;⁠⸺⁠Caerá al fin, dijo el cabo, ¿y qué será de su muchacho?⁠⸺⁠No caerá, dijo mi tío Toby , con firmeza.⁠⸺⁠Ay de mí,⁠—hagamos lo que hagamos por él, dijo Trim , manteniéndose en sus trece,⁠—el pobre alma morirá:⁠⸺⁠¡No morirá, por Dios!, exclamó mi tío Toby .

—El espíritu acusador, que voló a la cancillería del cielo con el juramento, se sonrojó al entregarlo;⁠—y el ángel registrador, al anotarlo, dejó caer una lágrima sobre la palabra y la borró para siempre.

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