La ciudad de Limerick —cuyo sitio comenzó bajo el mando de su majestad el rey Guillermo en persona, el año después de que yo entrara en el ejército—, está situada, si place a vuestras señorías, en medio de un país del diablo, húmedo y pantanoso. Está completamente rodeada, dijo mi tío Toby, por el Shannon, y es, por su situación, una de las plazas más fuertemente fortificadas de Irlanda.⸺
—Creo que esto es una nueva moda —dijo el doctor Slop— de empezar una conferencia médica.—Todo eso es verdad —respondió Trim .—Pues ojalá la facultad siguiera ese corte —dijo Yorick .—Está todo cortado a tajo, con vuestra venia, reverencia —dijo el cabo—, con zanjas y pantanos; y además, cayó tal cantidad de lluvia durante el sitio, que todo el país era como un charco;—fue eso, y nada más, lo que trajo la disentería, y que a poco mata tanto a su señoría como a mí; ahora bien, no había modo, pasado los primeros diez días —continuó el cabo—, de que un soldado yaciera seco en su tienda, sin cavar una zanja alrededor para desaguar el agua;—ni eso bastaba para los que podían permitírselo, como su señoría podía, sin prender fuego cada noche a un plato de estaño lleno de aguardiente, lo cual quitaba la humedad del aire y ponía el interior de la tienda tan cálido como una estufa.⸻
—¿Y qué conclusión sacas tú, cabos Trim —exclamó mi padre—, de todas estas premisas?
—Infiero, si su señoría me lo permite —respondió Trim—, que la humedad radical no es otra cosa en el mundo que agua de zanja, y que el calor radical de aquellos que pueden permitírselo es aguardiente quemado; el calor y la humedad radicales de un hombre común, si vuestra merced me lo permite, no son más que agua de zanja y un trago de ginebra; y con tal de que nos den lo suficiente de ello, junto con una pipa de tabaco para animarnos y espantar los vapores, no sabemos lo que es temer a la muerte.
—Me hallo confuso, capitán Shandy —dijo el doctor Slop—, para determinar en cuál rama del saber brilla más vuestro criado, si en la fisiología o en la teología.— Slop no había olvidado el comentario de Trim sobre el sermón.—
—No hace más de una hora —replicó Yorick—, que el cabo fue examinado en este último y pasó revista con gran honor.⸺
El calor radical y la humedad, replicó el doctor Slop , volviéndose hacia mi padre, habéis de saber, son la base y el fundamento de nuestro ser—del mismo modo que la raíz de un árbol es la fuente y el principio de su vegetación.—Es inherente a las semillas de todos los animales, y puede preservarse de varios modos, pero principalmente en mi opinión mediante consustanciales , imprimentes y ocluyentes .⸺Ahora bien, este pobre muchacho, continuó el doctor Slop , señalando al cabo, ha tenido la desgracia de escuchar algún discurso empirista superficial sobre este delicado punto.⸺Vaya que sí,—dijo mi padre.—Es muy probable, dijo mi tío.—Estoy seguro de ello—replicó Yorick .⸺