fracasar y suspender con tanta frecuencia que realmente creí que me expulsarían de la clase o de la universidad. Pero por razones inexplicables me salvé de tal catástrofe, y pasé el segundo año de carrera con una nota tan baja que me daba miedo preguntarle al respecto a mi tutor de sección, que casualmente era el tutor Blodget, quien me daba clases de griego. El único aspecto positivo que me salvó como estudiante de la promoción de 1854 fue la afortunada circunstancia de que, en dos ocasiones, resulté ser un competidor exitoso en composición en inglés en mi sección. Se me concedió el primer premio en el segundo trimestre y el primer premio en el tercer trimestre del año. Estos premios me dieron bastante éclat tanto en la universidad como en el exterior, pero no me entusiasmé en absoluto con ellos debido a mi pobre nivel académico, el cual sentí profundamente durante toda la carrera universitaria.
Antes de terminar mi segundo año, logré conseguir la administración de un comedor estudiantil compuesto por alumnos de segundo y tercer año. Éramos en total veinte miembros. Yo hacía todas las compras y servía a la mesa.
De este modo, me gané la manutención durante la segunda mitad de mi carrera universitaria. En asuntos de dinero, recibía remesas de «La Asociación de Damas» de Savannah, y también contribuciones de los hermanos Olyphant de Nueva York.
Además de estas fuentes de ingresos, me pagaban por ser bibliotecario auxiliar de los «Hermanos en la Unidad», que era una de las dos sociedades de debate universitarias que poseían una biblioteca y de la cual yo era miembro.