—Verá usted, señor Ryder —añadió con suavidad—, ya sospechaba yo de usted. Albert (ese muchacho de aspecto importante y grandes orejas es Albert) tenía orden de seguirnos en su motocicleta si usted y yo salíamos a dar una vuelta por ahí. Y mientras yo, de forma ostentosa, marcaba una cruz de tiza en la puerta para acaparar su atención, también vacié un botecito de valeriana en el suelo. Huele fatal, pero a los gatos les encanta. Todos los gatos del vecindario se congregaron afuera para señalar la casa correcta cuando Albert y la policía llegaron.
Miró al estupefacto señor Ryder con una sonrisa. Luego se puso de pie.
—Dije que te atraparía, Crackler, y te he atrapado —observó él.
—¿De qué diablos está hablando usted? —preguntó el señor Ryder—. ¿A qué se refiere con eso de... el Chirriador?
—Lo encontrarás en el glosario del próximo diccionario de delincuentes —dijo Tommy—. Etimología dudosa.
Miró a su alrededor con una sonrisa feliz.
—Y todo hecho sin nariz —murmuró alegremente—. Buenas noches, Marriot. Debo irme ahora a donde me espera el final feliz de la historia. No hay mayor recompensa que el amor de una buena mujer; y el amor de una buena mujer me espera en casa... es decir, espero que así sea, pero hoy en día nunca se sabe.
Este ha sido un trabajo muy peligroso, Marriot. ¿Conoce al capitán Jimmy Faulkener? ¡Su forma de bailar es sencillamente maravillosa y en cuanto a su gusto para los cócteles... sí, Marriot, ha sido un trabajo muy peligroso.