el 13 del mes pasado». Hasta donde sabemos, eso es todo. Le sugeriría que responda correctamente y procure así ganarse su confianza. Sostenga la ficción si le es posible. Pero incluso si parece estar completamente engañado, manténgase en guardia. Nuestro amigo es particularmente astuto y puede jugar a dos bandas tan bien o mejor que usted. Pero en cualquier caso, espero atraparlo a través de usted. A partir de hoy voy a adoptar precauciones especiales. Anoche se instaló un dictáfono en su despacho, de modo que uno de mis hombres en la habitación de abajo podrá oír todo lo que ocurra en su oficina. De este modo, seré informado inmediatamente si surge algo, y podré tomar las medidas necesarias para protegerle a usted y a su esposa al tiempo que aseguro al hombre que persigo”.
Tras unas instrucciones más, y una discusión general sobre tácticas, los dos jóvenes se marcharon y se dirigieron tan rápido como pudieron a la oficina de Detectives Brillantes Blunt.
—Es tarde —dijo Tommy, mirando su reloj—. Casi las doce en punto. Hemos estado mucho tiempo con el Jefe. Espero que no nos hayamos perdido un caso especialmente jugoso.
—En general —dijo Tuppence—, no lo hemos hecho mal. El otro día estuve haciendo balance de los resultados. Hemos resuelto cuatro misteriosos asesinatos desconcertantes, hemos desarticulado una banda de falsificadores, idem de ídem una banda de contrabandistas...
—En