fundido. Sus miles de sinuosidades formaban un laberinto inextricable a través de la masa primigenia.
Tan rápido como descendíamos, la sucesión de capas que formaban el cimiento primitivo emergía con creciente nitidez.
Los geólogos consideran que esta materia primitiva es la base de la corteza mineral de la tierra, y han comprobado que se compone de tres formaciones diferentes: esquisto, gneis y esquisto micáceo, que reposan sobre ese cimiento inmutable: el granito.
Jamás se habían encontrado los mineralogistas en una situación tan maravillosa para estudiar la naturaleza in situ. Lo que la máquina perforadora,