…
“Sí.”
…
—Bien, tómalo. Pronuncia mi nombre, anotando exactamente el segundo en que hables. Lo repetiré tan pronto como me llegue, y observarás el momento exacto en que recibas mi respuesta.
—Sí; y la mitad del tiempo transcurrido entre mi llamada y tu respuesta indicará exactamente el que tardará mi voz en llegar hasta ti.
…
—Así es, tío mío.
…
“¿Estás listo?”
…
“Sí.”
… …
“Ahora,