CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Page 246 of 439
Table of Contents

II

mejor solución dadas las circunstancias, aguardar hasta que su enfermedad pasara, he tenido a mi querida Margarita en estricto retiro en casa (cosa que, al ser ella su esposa, reconocerá que no tenía obligación de hacer), hasta que usted estuviera lo bastante recuperado para dar la cara y hacer justicia con ella ante su familia y la de usted. No he omitido realizar averiguaciones casi diarias sobre su estado hasta el momento de redactar estas líneas, y continuaré haciéndolo hasta su convalecencia, la cual espero sinceramente que sea pronta; me veo en la desafortunada obligación de pedirle que nuestra primera entrevista, cuando pueda usted verme a mí y a mi hija, no tenga lugar en North Villa, sino en cualquier otro sitio que tenga a bien designar. El caso es que mi esposa, cuya desgraciada salud nos ha acarreado preocupaciones y molestias durante años, ha perdido ahora por completo la razón, según me entristece decir, bajo la presión de esta triste desgracia. Siento comunicarle que sería capaz de interrumpirnos aquí de un modo de todo punto indeseable para los asistentes, y por ello le ruego que nuestro feliz reencuentro no tenga lugar en mi domicilio. > > Confiando en que esta carta disipe por completo cualquier sentimiento desagradable de su ánimo,

Con la prisa con que leí esta carta miserable y repugnante, descubrí de inmediato cómo se había urdido la nueva trama para seguir teniéndome engañado; para acumular agravio tras agravio sobre mí con la misma impunidad. Ella no sabía que la había seguido hasta la casa y lo había oído todo de su voz y de la de Mannion; creía que seguía ignorándolo todo hasta que nos encontramos en el umbral; y en esta convicción había forjado la miserable mentira que la mano de su padre había puesto por

246