Pero, justo en el momento en que salía de la habitación, dudó, se dio la vuelta, me miró con tristeza por un instante y luego, desandando sus pasos, me dio la mano, me apretó la mía un momento en silencio y me dejó.
Después de que pasara el día de mañana, ¿volvería a darme esa mano?