De hecho, además de los I. W. W., la Amalgamated es la única organización que no solo predica el bolchevismo, sino que lo practica de verdad; todo ello en los Estados Unidos, y todo aparentemente en perfecta compatibilidad con su afiliación a la Kehilá y bajo la dirección de los altos caballeros del Comité Judío Americano. La Amalgamated dirige de hecho la industria que ha esquilmado un impuesto tan pesado al público estadounidense desde 1914.
Le dicen al director de la fábrica dónde ha de ubicarse la fábrica.
Tienen un salario mínimo de 12 dólares al día, independientemente de la destreza o la producción.
Hacen cumplir esa norma, la de que un empleado que ha trabajado durante dos semanas tiene a partir de entonces un empleo para toda la vida.
No se puede introducir ninguna maquinaria mejorada sin el permiso del sindicato.
El empleador no puede contratar ni siquiera a una empresa de transporte que el sindicato no haya aprobado primero.
El empleador no puede retirarse del negocio a menos que se declare en bancarrota, de lo contrario toda la fuerza del sindicato y de sus aliados se alineará en contra de él y de los suyos. Debe informar al sindicato de todos sus planes por adelantado.
Esto, por supuesto, forma parte del legado de Trotsky al East Side. Él hizo allí una gran labor misional mientras esperaba para cruzar y ocupar el lugar del Zar. Aún hoy en día, en los teatros controlados por judíos que abarrotan Broadway, la imagen de Trotsky desata vítores salvajes y delirantes, mientras que el retrato del presidente de los Estados Unidos es