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nydus/The International Jew, Volume III: Jewish Influences in American LifePublic
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XLVII. El jazz judío se convierte en nuestra música nacional

“Mientras que la inyección oriental, especialmente la judía, en nuestra música, aparentemente menos extendida de lo que estuvo la alemana o lo está la francesa, puede resultar aún más virulenta. Aquellos que no son temperamentalmente inmunes a ella la contraen de manera menos grave, como el Sr. Leo Ornstein; y si alguna vez se libran de ella, como él ha dado muestras de hacer, parecen quedar desprovistos de energía y, por decirlo así, permanentemente anémicos.

“La insidia de la amenaza judía para con nuestra integridad artística se debe en parte a la falacia, al encanto superficial y persuasivo del arte hebreo, a su brillantez, a sus violentos extremos yuxtapuestos de pasión, a su conmovedor erotismo y pesimismo, y en parte al hecho de que la tendencia en nosotros que podría hacerle frente, la más profunda, la más fundamental quizá en nuestra naturaleza mestiza, está diluida y confundida por un centenar de otras tendencias.

“El conjunto de cualidades anglosajonas, el punto de vista anglosajón, aun cuando estén tan profundamente disfrazados, en un pueblo descendiente de todas las razas, que fácilmente los olvidamos, y no sea seguro predicarlos de ningún estadounidense en particular, constituyen, sin embargo, el núcleo vital del temperamento estadounidense. Y la dominación judía de nuestra música, aún más que la teutónica y la gala, amenaza con sepultarla y embrutecerla en cada punto.”

“Dejadme hacer las canciones de una nación y no me importa quién haga las leyes”, dijo alguien; en este país los judíos han tenido una participación muy importante en la creación de ambas.

El propósito de este y del siguiente artículo es poner a los estadounidenses en plena posesión de la verdad acerca de la música de imbéciles que tararean, cantan y vociferan habitualmente día tras día, y, si es posible, ayudarles a ver la batuta judía invisible que se agita sobre ellos con fines financieros y de propaganda.

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