hacer funcionar. Es, por tanto, un estudioso del dinero y de la cantidad de formas en que este puede ser manipulado.
Tal vez sea mejor dejar que él mismo cuente su historia hasta donde le sea posible. Cuando se la relató a la Comisión de Banca y Moneda del Senado de los Estados Unidos en sesión secreta, hubo cierta disputa sobre si las actas debían ser registradas por el taquígrafo. Finalmente se acordó que se tomarían notas, pero que no debían divulgarse.
El testimonio se imprimió «confidencialmente» el 5 de agosto de 1914 y, nominalmente, se «hizo público» el 12 de agosto.
Los Warburg son una de esas familias internacionales cuya importancia no se reconoció hasta la guerra, y no se habría reconocido entonces si su internacionalismo no hubiera sido tan evidente.
Era un espectáculo interesante ver a hermanos ocupando puestos importantes de asesoramiento a ambos lados de la gran contienda.
Paul Warburg aprendió los rudimentos de la banca en el banco de su padre en Hamburgo, Alemania, estudiando el comercio de ultramar que constituye la base de los negocios de dicha ciudad. La casa bancaria de Warburg en Hamburgo data de 1796.
“Después de eso fui a Inglaterra, donde me quedé durante dos años, primero en la firma bancaria y de descuento de Samuel Montague & Company, y después aproveché la oportunidad de estar dos meses en la oficina de un corredor de bolsa para aprender esa parte del negocio.
“Después de eso fui a Francia, donde estuve en un banco francés, de modo que—”
El Presidente.—«¿Qué banco francés era ese?»
Mr. Warburg: «Es el banco ruso para el comercio exterior, que tiene una agencia en París.