Fue entonces cuando el abogado judío, austriaco, salió con el «Plan Lasker», nombrado así por su amigo judío Lasker, miembro del Comité Judío Americano, director de Lord & Thomas (nombres gentiles) y presidente de la Junta de Envío de los Estados Unidos.
El «Plan Lasker» proponía que la Comisión Nacional con Ban Johnson fuera reemplazada por un gobierno unipersonal, debiendo ser ese único hombre seleccionado de fuera de ambas ligas.
La propuesta no fue un éxito inmediato.
Ni siquiera la Liga Nacional tenía prisa por obedecer esta sugerencia en contra de Johnson. De hecho, hubo tanta vacilación por parte de los Nacionales, en quienes los colegas judíos esperaban encontrar su mejor apoyo, que se jugó la carta de triunfo.
¿Cuál era ese as bajo la manga? Se dice que es el testimonio secreto del gran jurado ante el cual Ban Johnson tuvo a bien comparecer como testigo para contarle al jurado todo lo necesario para la debida fiscalización de su investigación, y ante el cual Alfred S. Austrian también compareció para librar a algunos de sus clientes de las consecuencias de dicho testimonio. El rumor es que Austrian pudo reproducir en la reunión de la Liga Nacional el testimonio secreto que Ban Johnson había rendido ante el gran jurado y, por ese medio, inclinar a los Nacionales en contra de Johnson y a favor del «Plan Lasker», debido a que en la sala del gran jurado Johnson dijo la verdad sobre ciertos elementos del béisbol, lo cual se consideró perjudicial para los miembros de la Liga Nacional. Cuáles sean esos elementos puede deducirse de un repaso de las personas interesadas en «liquidar» a Johnson. Johnson es todo menos antisemita. Probablemente nunca se ha detenido a pensar en algo así. Nunca se le ha conocido por atacar a los judíos en tanto que judíos. Pero ha defendido