Reconoces con razón que hay una ideología detrás de esto y la diagnosticas claramente como una ideología antigua. No hay nada nuevo bajo el sol, tampoco es nada nuevo que este sol salga por el Este....
Porque el bolchevismo es una religión y una fe. ¿Cómo podrían esos creyentes a medias llegar jamás a soñar con vencer a los «Verdaderos» y a los «Fieles» de su propio credo, a esos santos cruzados que se habían congregado en torno al Estandarte Rojo del profeta Karl Marx, y que luchaban bajo la audaz dirección de esos experimentados oficiales de todas las revoluciones de los últimos tiempos: los judíos?
Toco aquí un tema que, a juzgar por su propio folleto, es quizás más interesante para usted que cualquier otro. En esto tiene usted razón. No hay raza en el mundo más enigmática, más fatal y, por lo tanto, más interesante que los judíos.
- Todo escritor que, como usted, se sienta abrumado por el aspecto del presente y turbado por su ansiedad ante el futuro, DEBE intentar dilucidar la Cuestión Judía y su relación con nuestra Época.
- Porque la cuestión de los judíos y su influencia en el mundo pasado y presente va a la raíz de todas las cosas, y debería ser debatida por todo pensador honesto, por más cargada de dificultades que esté, por más complejo que sea el tema así como los individuos de esta Raza.
Pues los judíos, como usted bien sabe, constituyen una comunidad sensible y, por tanto, muy recelosa de cualquier gentil que intente acercarse a ellos con espíritu crítico.
Siempre se inclinan —y ello a causa de sus terribles experiencias— a denunciar a cualquiera que no esté con ellos como si estuviera en su contra, como manchado por prejuicios «medievales», como un intolerante antagonista de su fe y de su raza.